He escuchado historias como estas toda mi vida y muchas veces ha sido la historia de mi vida.
Samantha estaba pasándose un trozo de pan tostado por su garganta, mientras que simultáneamente se abotonaba su camisa y metía sus pies en los zapatos. Iba tarde para el trabajo, otra vez. De todos los días, éste no era uno para llegar tarde. Tenía agendada una presentación que iba a dar, la cual, de ser seleccionada, resultaría en una gran promoción para ella. Esta era la oportunidad que ella había estado esperando y por la que había estado orando por tanto tiempo. Samantha estaba segura que tendría el favor de Dios mientras que le presentaba su propuesta a su jefe.
“Dios, por favor, ¡que no haya tráfico hoy!” oraba Samantha, “y gracias por darme esta promoción. Sé que voy tarde por la décima vez este mes, pero por favor, dame gracia ante mi jefe el día de hoy mientras esté dando mi presentación. También, ¿podrías hacerlo olvidar aquel proyecto que no terminé la semana pasada y que tuve que encontrar a alguien que me supliera? Ah, y, bueno, ya que estamos en esto, ¿puedes ayudarlo a entender que yo soy una persona creativa y que el mantener mi escritorio limpio a cada rato inhibe mi creatividad?" ¿Te suena conocido? ¿Estás pensando lo mismo que yo? Aún con todas sus oraciones, dudo seriamente que vayan a promover a Samantha. Mucha gente piensa que solo por ser Cristianos, Dios va a dejar caer su destino desde el cielo, como si fuera polvito de hadas y que, de alguna manera, se va a materializar con poco esfuerzo de su parte.
¡Nada podría estar más lejos de la verdad! Tenemos que entender que el cumplir con nuestro destino depende de Dios y de nosotros. Debemos entender que el cumplimiento de nuestro destino depende de Dios, y depende de nosotros. Debemos colaborar con Él para convertirnos en quien tenemos que ser para que así podamos hacer todo lo que Él nos ha llamado a hacer.
[selah]
- ¿Qué caminos estás tomando para llegar al destino que esperas o deseas tener?
- Escribe algunos pasos prácticos que te ayuden a asociarte con Dios en tu relación con Él.
- En Mateo 25:14-30 encontramos dos siervos que fueron considerados fieles y Buenos, y otro malvado. ¿Por qué sera que se da esta distinción? ¿Estás haciendo todo lo que puedes con lo que tienes hoy en tu mano para cumplir el propósito de Dios mañana?