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viernes, 11 de mayo de 2012

¿Cómo está tu corazón?


[Proverbios 4:23]

La Biblia tiene los mejores consejos que pudieramos pedir o necesitar. El libro de Proverbios toca prácticamente todos los temas que te puedas imaginar: trabajo, relaciones, dinero, servicio, familia, respeto, sexo, perdón, cómo tener éxito, cómo no endeudarte, etc. y habla básicamente de cómo tener sabiduría para poder vivir mejor nuestra vida.

Hoy en la mañana leía Proverbios 4, y hay un versículo en especial que, de un tiempo para acá, ha sido clave en mi vida. Proverbios 4:23 dice:

¨Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida.¨

Estamos muy acosumbrados y somos muy buenos para monitorear el corazón de los demás, las emociones de los otros, las reacciones y conductas que tienen hacia nosotros; pero, no estamos acosumbrados a monitorear nuestro corazón, a cuidarlo, a ver por qué estamos reaccionando de cierta manera o por qué estamos sintiendo lo que sentimos. Y, sin darnos cuenta, nuestras emociones nos controlan y nos llevan a un camino que, para empezar, jamás debíamos de haber tomado. 

Verás, es en nuestro corazón en donde nace la culpa, el enojo, los celos o envidia, la codicia. ¿Te suena familiar? Son cuatro enemigos del corazón que debemos de aprender a detectar para que no nos controlen más y no nos lleven por un rumbo que tiene un trágico destino.

La culpa dice: ¨Te debo algo¨, y es el resultado de haber hecho algo que percibimos como malo, y pensamos que la única manera para arreglar las cosas es ¨pagar¨.  
El enojo dice: ¨Tú me debes algo¨, y es el resultado de no conseguir lo que queremos. La raíz de la ira, o el enojo, es la percepción de que nos han quitado algo, que  nos deben algo, y vemos a los otros como deudores. Tengamos mucho cuidado; el enojo deja un rastro de destrucción a su paso.
La codicia lo que dice es: ¨Yo me debo a mí mismo¨, somos nuestros propios deudores. Pensamos que nos merecemos todo lo bueno que se nos presente. Andy Stanley, pastor de la Iglesia North Point Community Church en Atlanta, dijo lo siguiente acerca de este enemigo: ¨La codicia no es una cuestión financiera, es un asunto del corazón.¨
La envidia dice: ¨Dios me debe¨. La envidia o el celo es una poderosa fuerza que puede causar daño en cualquier relación u organización. Queremos estar viviendo lo que el otro está viviendo y en cierta manera, quizá inconsciente, nos enojamos con Dios por tenerlo.

Hay cuatro ejercicios espirituales que podemos hacer que pueden neutralizar a estos enemigos del corazón. 
1. La confesión
2. El perdón
3. La generosidad
4. Celebrar el éxito de otros

Dios nos dice en Su Palabra, muy claramente, que nuestro corazón determina el rumbo de nuestra vida. Toma unos minutos para meditar en esto. ¿Cómo está tu corazón? 



jueves, 5 de enero de 2012

{sabios e ignorantes}



Existe una serpiente Cobra Rey tan venenosa que podría matar a una manada de elefantes. Está por demás decir que exponerte a su veneno seria mortal. Pero esta serpiente, al cambiar de piel, sus párpados se cierran y necesita ayuda para abrir sus ojos. Se necesita que alguien más lo haga, porque, como todos sabemos, ellas no tienen manos para hacerlo.
Obviamente yo nunca intentaría hacerlo y creo que tú tampoco, pero existen veterinarios especializados que lo hacen. Se ocupan de 4 personas para sujetarla, después le extraen la carga de el veneno, y por último le ayudan con sus párpados. ¿Suena sencillo? Para mí es de locos, pero, ¿saben cuál es el momento mas peligroso?...
Bueno, en un momento terminamos con la serpiente, pero antes, hablaré acerca del título de este escrito.
¿Qué me dirías si te sugiero que seamos un poco sabios e ignorantes? ¿Me dirías que estoy loco? Tal vez suena paradójico eso de ser sabios e ignorantes ¿verdad? pero es una gran verdad y te lo explicaré mejor.
Necesitamos ser sabios para unas cosas, pero también ser ignorantes para otras. Es tan sencillo y simple como eso. Sabios para lo bueno. Ignorantes para lo malo. Tal vez me digas que eso es tonto y absurdo,  porque existen personas que creen que tienen que conocer las cosas malas para valorar lo bueno, pero eso tampoco es verdad.
Mira, cuando en los bancos capacitan a los cajeros, les dan un montón de billetes buenos para que los usen, los cuenten y los conozcan, con el fin de que ellos, cuando vean un billete malo, lo identifiquen de inmediato y lo devuelvan. Los cajeros son sabios en los billetes buenos, ellos se adrentaron en conocerlos; marcas, señales, textura y demás factores, y cuando uno no concuerda con un billete bueno, sencillamente lo devuelven. 
Cuando somos sabios y vivimos en lo bueno, y algo malo toca a la puerta, secillamente deberíamos de ignorarlo para que no se involucre con nosotros.

Es un ejemplo simple pero real. En la vida hay muchas cosas buenas. De la misma manera existen cosas malas (amistades, vicios, drogas , pornografía, filosofías de vida). Nosotros sabemos qué cosas son buenas y malas. Solo tendríamos que decidir dónde ser sabios y en dónde tendremos que ser ignorantes.
Les terminaré de contar la historia de la serpiente que es altamente peligrosa y mortal. Como lo dije antes, ella al cambiar de piel, sus párpados quedan cerrados y necesita de ayuda para poder ver. Aunque suena un poco tonto hacer tan riesgoso trabajo, sí existe gente que entra en su ayuda. Y ellos, quienen lo hacen, nos cuentan cuándo es el momento más peligroso al hacer dicha maniobra. Yo pensé que sería al sujetarla, pero ellos dicen que eso es lo mas fácil. Cuando la serpiente está desprevenida, la toman y someten fácilmente. El momento más peligroso, es cuando la sueltan, porque a pesar de haberle extraído su veneno, se queda con una pequeña reserva que puede producir en ese momento, y sería suficiente como para matar a una persona. Entonces, a pesar de todos los riesgos, el entrar resulta fácil. Lo difícil, peligroso y mortal, sería soltarla y salir.

Necesitamos ser sabios para aprender más de lo bueno e ignorar lo malo. Es muy fácil adentrarse en lo malo. Lo complicado sería salir. Si no me crees, pregúntale en qué momento de su vida quisiera regresar para cambiar el rumbo de las cosas una persona adicta a la pornografía; o adicto al cigarro; o a alguien que maltrata a su pareja y hoy está acusado de agresión ante un juzgado. Todos sin excepción mencionarían la primera vez que lo hicieron, porque ahí pudieran cambiar el rumbo de las cosas; porque una vez que entraron, no pudieron salir, y una cosa los llevó a la otra.

No echen este consejo en saco roto porque puede ser determinante en tu vida. Seamos sabios para lo bueno, e ignorantes para malo. Te invito a leer Proverbios 1: 2-5 (TLA)


¨Estos proverbios tienen como propósito que ustedes los jóvenes lleguen a ser sabios,
corrijan su conducta y entiendan palabras bien dichas y bien pensadas.
También sirven para enseñar a los que no tienen experiencia, 

a fin de que sean cuidadosos, honrados y justos en todo;
que muestren astucia y conocimiento, y piensen bien lo que hacen. 


Ustedes, los sabios e inteligentes, escuchen lo que voy a decirles. 
Así se harán más sabios y ganarán experiencia.¨ 
Por Javi Alanis

martes, 3 de enero de 2012

¿Dios quiere decirnos algo?

Todos queremos que Dios haga algo para nosotros, pero, ¿qué si Dios quiere decirnos algo?

En algún rincón olvidado, llena de polvo, y cada día más desgastada, yace la Biblia de miles de personas. Lo más trágico es que muchas mujeres prefieren leer su revista de espectáculos, o para los hombres, su revista de deportes. Pero cuando tú lees una revista de espectáculos, de cine, de moda, de variedades, de deportes, o de casi cualquier cosa, tu vida sigue igual, nada cambia; pero cuando lees la Biblia, no quedas igual. Un cambio comienza a gestarse dentro de ti, pues la Palabra de Dios es poderosa y transforma vidas. Entonces, ¿por qué no lees la Biblia? La Biblia es el único libro en la historia que al leerlo, aquél que la inspiró te acompaña, habla a tu corazón, tu vida comienza a cambiar.

MEDITA ESTO

Mucha gente nos dice cómo debemos de vivir. La familia te dice cómo vivir. La televisión te dice cómo vivir. Los amigos te dicen cómo vivir. La publicidad te dice cómo vivir. La escuela te dice cómo vivir. En suma, todo mundo te está diciendo una y otra vez lo que es correcto. Todos tienen una opinión, y debido a nuestra inherente necesidad de aceptación, hacemos concesiones en nuestra personalidad, buscamos agradar a los demás. Nuestra conducta es moldeada por la influencia. Y dentro de este mar de influencia, la Biblia es tu oportunidad de recibir el consejo de tu creador, Aquél que te conoce mejor que nadie. Él te ama así como eres, pero que no quiere dejarte igual, precisamente por eso, por amor a ti. El mejor consejo del mundo, el consejo de Dios, está disponible para ti. Así que, ¿por qué no comienzas hoy a leer la Biblia?

APLICACIÓN PRÁCTICA

Esta semana, dedica unos minutos al día, a una hora específica, en un lugar en específico, con un plan en específico, al estudio de la Biblia.

RENOVANDO TU ENTENDIMIENTO

Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.
Hebreos 4:12 (NVI)


Por Andy Stanley