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sábado, 12 de mayo de 2012

{Dios cumple lo que promete}


Me impresiona la fidelidad de Dios.
Ayer, mientras estaba en la estética con mamá, la escuchaba platicarle a la estilista de su batalla con el cáncer de seno hace 20 años atrás.

Recordaba el tiempo que vivimos como familia. Momentos de clamar al Señor con todo el corazón y creerle a Él. Yo tenía apenas 6 años, pero jamás olvidaré esas noches en que, hincados al pie de la cama de mis papás, orábamos diariamente al Dios de nuestro corazón. Y Dios escuchó; Dios respondió.

"Cuando me llame, le responderé y estaré con él en su angustia; lo libraré y lo llenaré de honores."
[Salmos 91:15]


Cada año que mi mamá se hace su chequeo médico es un recordatorio de la fidelidad de Dios, de que Su voluntad es buena, agradable y perfecta, y que cuando te deleitas en Él y le llamas, Él responde.

Esta promesa sigue vigente hoy para tu vida. Dios te oye si le llamas, y en medio de tu angustia, Su presencia y fuerza puede toma lugar.
Confía. Él no cambia.

martes, 28 de febrero de 2012

No temeré

En tiempo de violencia, de inseguridad, cuando pasamos en medio de problemas, enfermedades, tristezas... Dios llega a nuestras vidas recordándonos que Él sigue siendo el mismo de siempre, que sigue siendo el que nos rescata y pone el alto. Escribí esta canción con dos amigas, basándonos en el Salmo 46, ¡espero que te bendiga!




SALMO 46
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Por lo tanto, no temeremos cuando vengan terremotos y las montañas se derrumben en el mar. ¡Que rujan los océanos y hagan espuma! ¡Que tiemblen las montañas mientras suben las aguas!
Un río trae gozo a la ciudad de nuestro Dios, el hogar sagrado del Altísimo. Dios habita en esa ciudad; no puede ser destruida; en cuanto despunte el día, Dios la protegerá. ¡Las naciones se encuentran en un caos, y sus reinos se desmoronan! ¡La voz de Dios truena, y la tierra se derrite! El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza. Vengan, vean las obras gloriosas del SEÑOR: miren cómo trae destrucción sobre el mundo. Él hace cesar las guerras en toda la tierra; quiebra el arco y rompe la lanza y quema con fuego los escudos.
«¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación me honrará. Seré honrado en el mundo entero». El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza.

sábado, 14 de enero de 2012

{persevera}

:: PERSEVERA ::
A finales de diciembre leí en diferentes partes un mismo mensaje: ¨Persevera.¨
No era que yo me hubiera puesto a buscar lecturas que tuvieran que ver con este tema, se puede decir que fue una coincidencia, aunque sé que fue mucho más que eso.
Dios sigue hablándonos hoy y lo hace de distintas maneras y, justo cuando lo necesitaba, me habló y me remarcó lo que quería decirme a través de la Biblia, a través de un libro devocional, y a través de un calendario con versículos y pensamientos. El mensaje era el mismo: Persevera.
En el mundo en que vivimos nos enfrentamos cada día con problemas, dificultades y frustraciones que nos hacen querer rendirnos y tirar la toalla. Pero...la vida es así. Entonces, ¿qué hacemos?

La Biblia nos anima y nos muestra que debemos mantenernos firmes y perseverar. En otras palabras, la respuesta es ¡nunca darnos por vencidos!

No importa qué esté pasando en nuestras vidas, la victoria está en confiar en Dios y en negarnos a darnos por vencidos. Tengamos en cuenta que en medio de nuestras luchas el Espíritu Santo está haciendo probablemente Su mayor obra en nosotros. El no se mueve por las circunstancias. Si tu y yo confiamos en Dios, ¡nosotros tampoco deberíamos movernos por las circunstancias! El Espíritu Santo no está en nosotros solo para los tiempos buenos, también en y para los tiempos difíciles. El nos guiará a través de cualquier dificultad, si nos mantenemos firmes y perseverantes, siguiéndolo a El. Esto requiere el ser diligentes en oración, implacables en nuestra determinación, inquebrantables en fe, y decididos a mantenernos firmes en la palabra de Dios y en Sus promesas para nosotros.

Hoy te animo, amigo, a perseverar.

"Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos."
[Gálatas 6:9 NTV]

"Dichoso el que hace frente a la tentación; porque, pasada la prueba, se hace acreedor a la corona de vida, la cual Dios ha prometido dar a quienes lo aman."
[Santiago 1:12 RVC]


-Layla

miércoles, 4 de enero de 2012

{todo pasa, más Dios nunca pasará}

...se seca la hierba...
Es fácil hablar; difícil domar la lengua. Tan sencillo que es soñar, pero se complica el cumplir. Se trata de tu vida, se trata de mi vida. Se trata de todo lo que he prometido y estado tan lejos de cumplir, de lo que nos ha dolido cuando la persona que queríamos cambió de parecer.

Promesas rotas, palabras que ¨el viento se llevó¨. De pronto nada es igual. El tiempo pasó y nuestra vida terminó. Y es que somos tan frágiles... como una hoja, como una flor. Pero, ¿sabes? la vida es así, nuestra vida es así. Cambiamos de pensamiento mil veces al día, un momento es blanco y otro es negro, un día digo algo y en el otro me retracto. Y de pronto la vida se nos va de las manos.

La Biblia nos compara con hierba y con flores. Ellas tienen ciertas cualidades que las hacen parecidas a nosotros: son frágiles y tienen una corta vida. Cuando me han regalado o he comprado flores, trato de cuidarlas para que duren el mayor tiempo posible vivas, abiertas y bonitas. A veces hasta les he puesto un pedacito de aspirina porque dicen que eso hace que duren más. Pero llega el día en que me encuentro con pétalos en el piso y con las flores dobladas, a punto de morir.

‎"La hierba se seca y las flores se marchitan bajo el aliento del Señor. Y así sucede también con los seres humanos. La hierba se seca y las flores se marchitan, pero la palabra de nuestro Dios permanece para siempre".
[Isaías 40:7, 8]

Este es el punto. Dios no es como nosotros. Dios no cambia de parecer como nosotros. Dios sí cumple lo que promete. Dios habla con sabiduría porque El es sabiduría. Nuestras palabras pasarán, pero la Palabra de Dios nunca pasará. Todo pasa, pero El nunca pasará. Te invitamos a que leas, estudies, escuches y creas la Palabra de Dios. Porque Su Palabra es verdadera y es eterna.

Por Layla