viernes, 23 de marzo de 2012

{Determina nunca darte por vencido}

En algún momento de la carrera, cada corredor de maratón quiere darse por vencido. Este punto se conoce como "la pared" o la "Zona Roja" y es un punto crítico de ocho a diez millas de la línea de meta cuando el cuerpo pide a gritos que se detenga y dé por vencido.

Aunque, obviamente, la pared es invisible, es una barrera muy real en la mente de un corredor. Es el punto en el que el cuerpo del corredor está pidiéndole a él o ella parar. Su voluntad de seguir casi se rompe y su mente comienza a ser confusa. En este punto crítico, el corredor tiene que presionar a través de la pared y tomar la decisión de no darse por vencido. Una cosa es determinar, en el inicio de la carrera, que no vas a renunciar, pero otra muy distinta determinarte no renunciar en el calor de la carrera, especialmente durante el agotamiento y el dolor que se experimenta al golpear la pared.


A menudo bromeo que creo que las oportunidades de Dios para muchos han llegado a mi vida sólo porque todavía estoy aquí y otros ya no están. En otras palabras, ¡Dios se está quedando sin opciones! Hay otros que comenzaron la carrera conmigo, que eran mucho más dotados, talentoso y elocuentes, ungidos e inteligentes que yo, pero que, en algún momento, se dieron por vencidos y yo seguí corriendo. Dice mucho el hecho de continuar corriendo, aún cuando lo único que quieres hacer es rendirte.

¿Hay alguna área de tu vida donde sientes que has "chocado contra un muro?" La tentación es siempre dar marcha atrás, alentarte, o renunciar, pero Dios quiere que presiones la barrera y sigas adelante. A menudo, al igual que la "Zona Roja" de la carrera de maratón, los "muros" que impiden nuestro progreso existen más en nuestras mentes que en la realidad. Mantener los ojos fijos en Jesús, junto con la determinación de no rendirse nunca, siempre te sacará adelante. No te conformes con sólo iniciar la carrera - determínate terminarla.

Espera el día en que, al igual que Pablo, tu puedas decir: "He acabado la carrera, he guardado la fe".


Por Christine Caine, para Equip and Empower. (2012) Extraído de: www.equipandempower.org

Traducido por Layla de la Garza para Guiando a la Vida.

Fotografía por Fitsugar.com

miércoles, 14 de marzo de 2012

{tu camino determina tu destino} parte3


Piensa en la última vez que hiciste un viaje en carretera, todo emocionado, escuchando buena música, tu bebida favorita, sintiéndote un as del volante. Y de repente, te das cuenta de la triste realidad: estás perdido. Seguramente que en tu mente tenías bien fijo el destino que deseabas alcanzar, pero tomaste el camino equivocado, y al final terminaste en un lugar donde no querías estar. Muchas veces en la vida, el camino que uno tiene en mente y el camino en el cual finalmente termina, no es el mismo.

¿Recuerdas la historia de Samantha, en la primer parte de estos devocionales? Es exactamente lo mismo, y es un principio universal al cual llamamos el principio de la ruta:
[La dirección determina el destino, no la intención]

La dirección determina el destino. Pero, ¿qué influye en nuestra dirección? ¿Qué es lo que nos hace embarcarnos en una ruta, ya sea un destino que escogemos, o un destino que deseamos evitar? Si pudiésemos determinar este factor, entonces podríamos cambiar la dirección de nuestra ruta, y ahorrarnos así el dolor de las heridas emocionales, o de la quiebra financiera, o de la pérdida de la salud.

Hoy te animo a descrubrir cuál es este factor, y cómo aprovecharlo para que llegues al destino que Dios desea para ti.

Te invito a que pienses en qué metas o destinos deseas alcanzar en cuanto a tu carrera, finanzas, tu matrimonio o tus hijos (aunque todavía estés soltero). Si continuas el mismo rumbo, si sigues haciendo las mismas cosas, ¿a dónde crees que te diriges en esas áreas? ¿Qué tan diferente es esta dirección del destino que esperas? ¿Hay algún camino que debes abandonar? ¿Necesitas tomar una nueva dirección en algún área de tu vida?


Aplicación Práctica:
El camino equivocado nos atrae por razones emocionales, nos lleva a pensar en lo inmediato en vez de en la meta final. Al escoger la gratificación inmediata perdemos la visión de dónde queremos estar.¿Qué vas a hacer esta semana para comenzar a corregir el rumbo, para que comiences a orientarte hacia el destino que deseas alcanzar?


[selah]

No desvíes tu corazón hacía sus sendas, ni te extravíes por sus caminos.
Proverbios 7:25 (NVI)

martes, 28 de febrero de 2012

No temeré

En tiempo de violencia, de inseguridad, cuando pasamos en medio de problemas, enfermedades, tristezas... Dios llega a nuestras vidas recordándonos que Él sigue siendo el mismo de siempre, que sigue siendo el que nos rescata y pone el alto. Escribí esta canción con dos amigas, basándonos en el Salmo 46, ¡espero que te bendiga!




SALMO 46
Dios es nuestro refugio y nuestra fuerza, siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad. Por lo tanto, no temeremos cuando vengan terremotos y las montañas se derrumben en el mar. ¡Que rujan los océanos y hagan espuma! ¡Que tiemblen las montañas mientras suben las aguas!
Un río trae gozo a la ciudad de nuestro Dios, el hogar sagrado del Altísimo. Dios habita en esa ciudad; no puede ser destruida; en cuanto despunte el día, Dios la protegerá. ¡Las naciones se encuentran en un caos, y sus reinos se desmoronan! ¡La voz de Dios truena, y la tierra se derrite! El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza. Vengan, vean las obras gloriosas del SEÑOR: miren cómo trae destrucción sobre el mundo. Él hace cesar las guerras en toda la tierra; quiebra el arco y rompe la lanza y quema con fuego los escudos.
«¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! Toda nación me honrará. Seré honrado en el mundo entero». El SEÑOR de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros; el Dios de Israel es nuestra fortaleza.

lunes, 27 de febrero de 2012

{tu camino determina tu destino} parte2

Me encanta viajar. Conocer nuevos lugares, culturas, comidas, personas con una historia única y especial. Me gusta todo lo que implica prepararse para viajar a cierto destino: planear con las personas con las que voy lo que haremos durante el viaje, a qué museos o lugares iremos a visitar, investigar cómo estará el clima, en qué nos moveremos, etc.

Algo que me gusta mucho en los viajes es utilizar el metro. Es rapidísimo, barato, y me siento como si fuera ¨una más¨ de esa ciudad. Sin embargo, algo que me ha pasado más de una vez al utilizar el metro es que como desconozco los caminos o las líneas que tengo que tomar para llegar al destino que quiero, me he dado unas perdidas horribles. Cada vez que me perdí, visualicé antes de perderme la posibilidad y el peligro de que esto pudiera suceder; pero por mi orgullo no quise preguntar, y el resultado fue ese: llegar a otro destino muy diferente que el que quería.

En la vida nos pasa igual. Queremos llegar a un destino específico, pero tomamos los caminos equivocados y terminamos en otro destino totalmente diferente al que teníamos en mente.

Todos hemos terminado alguna vez en un destino que nos hubiera gustado evitar: lugares de oscuridad donde el dolor te golpea, donde nada parece tener sentido, donde una gran carga quebranta tu corazón. Y sin dudarlo, echando un vistazo al pasado, es evidente que las señales de alerta estaban encendidas. Que la tormenta por venir era visible pero simplemente te dio igual. Elegiste ignorar todo consejo, toda ayuda, toda señal. Pero la vida no tiene porque ser así, el prudente ve el peligro y lo evita. Es tiempo de aprender a esquivar el peligro.

Hoy, te animo a no subirte al metro equivocado en tu vida. Te animo a escoger bien los caminos que estás eligiendo. A tomar una pausa en tu vida y ver por cuáles caminos estás transitando, cuáles te están acercando a tu meta o destino y cuáles te están apartando de él.


Medita esto:

¿En cuales áreas de tu vida puedes advertir un peligro inminente?
¿Qué caminos estás tomando?
¿Qué caminos necesitas dejar y cuáles necesitas tomar, para realizar el cambio necesario en tu vida?

Aplicación Práctica:

¿Qué vas a hacer para evitar ese peligro inminente?



[selah]

El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y paga las consecuencias.

Proverbios 27:12 (NVI)


viernes, 27 de enero de 2012

{tu camino determina tu destino} parte1

He escuchado historias como estas toda mi vida y muchas veces ha sido la historia de mi vida.

Samantha estaba pasándose un trozo de pan tostado por su garganta, mientras que simultáneamente se abotonaba su camisa y metía sus pies en los zapatos. Iba tarde para el trabajo, otra vez. De todos los días, éste no era uno para llegar tarde. Tenía agendada una presentación que iba a dar, la cual, de ser seleccionada, resultaría en una gran promoción para ella. Esta era la oportunidad que ella había estado esperando y por la que había estado orando por tanto tiempo. Samantha estaba segura que tendría el favor de Dios mientras que le presentaba su propuesta a su jefe.

“Dios, por favor, ¡que no haya tráfico hoy!” oraba Samantha, “y gracias por darme esta promoción. Sé que voy tarde por la décima vez este mes, pero por favor, dame gracia ante mi jefe el día de hoy mientras esté dando mi presentación. También, ¿podrías hacerlo olvidar aquel proyecto que no terminé la semana pasada y que tuve que encontrar a alguien que me supliera? Ah, y, bueno, ya que estamos en esto, ¿puedes ayudarlo a entender que yo soy una persona creativa y que el mantener mi escritorio limpio a cada rato inhibe mi creatividad?" ¿Te suena conocido? ¿Estás pensando lo mismo que yo? Aún con todas sus oraciones, dudo seriamente que vayan a promover a Samantha. Mucha gente piensa que solo por ser Cristianos, Dios va a dejar caer su destino desde el cielo, como si fuera polvito de hadas y que, de alguna manera, se va a materializar con poco esfuerzo de su parte.

¡Nada podría estar más lejos de la verdad! Tenemos que entender que el cumplir con nuestro destino depende de Dios y de nosotros. Debemos entender que el cumplimiento de nuestro destino depende de Dios, y depende de nosotros. Debemos colaborar con Él para convertirnos en quien tenemos que ser para que así podamos hacer todo lo que Él nos ha llamado a hacer.

[selah]

  • ¿Qué caminos estás tomando para llegar al destino que esperas o deseas tener?
  • Escribe algunos pasos prácticos que te ayuden a asociarte con Dios en tu relación con Él.
  • En Mateo 25:14-30 encontramos dos siervos que fueron considerados fieles y Buenos, y otro malvado. ¿Por qué sera que se da esta distinción? ¿Estás haciendo todo lo que puedes con lo que tienes hoy en tu mano para cumplir el propósito de Dios mañana?

martes, 24 de enero de 2012

{de regreso a las bases}

Hoy tuve una regresión. Fue real.
Era como estar en primero de primaria haciéndo circulitos, rayitas y árboles.
Hoy tuve mi primer clase de Dibujo a mano alzada y me pusieron a dibujar cosas que yo hacía cuando estaba en mis primeros años escolares.

Tengo que aceptar que había perdido práctica; ¡hasta se me cansó la mano!
La maestra nos puso a hacer ejercicios que soltaran nuestra mano, cosas básicas que son necesarias antes de comenzar "con lo bueno", antes de hacer cosas más difïciles y que requieren técnica (la cual no tengo).

Estaba pensando que muchas veces tu y yo requerimos regresar a las bases, necesitamos regresar al principio de todo.

Mirando mi vida, me doy cuenta cómo he dejado atrás cuestiones tan importantes que son la base de mi vida, de mi relación con otros, que determinan mis actitudes y mis decisiones.
Necesito urgentemente regresar a las bases. Necesito darme cuenta que Dios me ha marcado y enseñado un camino qué seguir a través de Su palabra.

La base de todo puede muy bien encerrarse en este versículo:

Jesús contestó: -“Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”.
Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. (Mateo 22:37-39 NTV)

Hay dos puntos que veo en esto que dijo Jesús que son la base de nuestra vida: se trata de Dios y se trata de Otros. ¡Amar a Dios implica amar a otros!

¿Cómo estas demostrando tu amor a Dios y a los demás? ¿La gente puede sentirse amada por ti?
Que hoy vean en ti amor; en tus ojos, en tu sonrisa, en tus palabras y en tu silencio.
Hoy, decide amar a Dios amando a otros.

jueves, 19 de enero de 2012

{mi Dios es más grande que mis problemas}


Cualquier cosa que estés enfrentando en tu vida, o lo que sea que venga en tu futuro, Dios ya te ha dado la confianza y la fe para vivirlo. Puede que no parezca así, y puede que tú sientas que no tienes lo que se necesita para vencer, pero la fe en Dios no se basa en las circunstancias o en cómo nos sentimos.
Últimamente (bueno, realmente solo llevo 5 días) he estado yendo a un estadio en mi ciudad a ejercitarme, ya sabes, resoluciones de año nuevo. Me llama la atención que hay muchas personas que no solo van, como yo, a caminar o trotar, si no que se encuentran entrenando para carreras de 100 metros o competencias de salto. Uno de esos días en el estadio tomé esta foto, pensando en que yo jamás podría saltar algo así. Aunque soy alta, tengo que aceptar que vi eso y lo primero que pensé fue: ¨Jamás podría saltar algo así.¨

Justo después de tomar esa foto, pasó un chico corriendo y saltándolo. ¿En qué momento pudo él brincar ese obstáculo? ¿Cuánto tiempo le habrá tomado, no solo el aprender a brincarlo, sino en cambiar su manera de pensar de: ¨jamás podría hacerlo¨ a ¨sé que puedo hacerlo¨?

A nuestro enemigo le gustaría que tu creyeras que no tienes ni una oportunidad en la vida, que eres demasiado débil, demasiado pobre, demasiado... ¡demasiado lo que sea! Pero Dios tiene una manera distinta de verte. Dios te ve a través de los ojos del amor. Él no ve lo que tu pudieras llegar a ser, sino lo que Él ya ha puesto en ti, no lo que tu u otros puedan ver.
El poder verte a tí mismo de la manera en que Dios te ve te lleva a una vida de victoria. Pero requiere fe. No se trata solo de escuchar que Dios te ama y te ve como Su hijo, tienes que creerlo. Se requiere de fe para dar un paso adelante, para seguir y vencer los desafíos y obstáculos de la vida. Y la fe se lleva a cabo a través de nuestras palabras, de nuestras acciones y de nuestra oración. Está en nosotros el actuar.
¨Hijitos, ustedes son de Dios, y han vencido…
porque mayor es el que está en ustedes que el que está en el mundo.
¨
[1 Juan 4:4]

El que está en tí es mayor que cualquier cosa que exista, es mayor que tu obstáculo, es mayor que tus problemas. Y te ama. Así que estira un poquito tu fe y cree, y vete de la misma manera que te ve Dios. No importa lo que el enemigo quiera que tu veas o cómo parezcan lucir las cosas. Nuestra fe vence a través de Aquel que vive en nosotros.

Mi oración para ti es que tú hoy puedas palpar el grande amor que Dios tiene para ti, que puedas verte como Él te ve, todo lo que Él ha puesto en ti, y que puedas ver que Dios es más grande que tus problemas, no importa el tamaño del obstáculo venga o esté en tu vida.

Layla