sábado, 12 de mayo de 2012

{Dios cumple lo que promete}


Me impresiona la fidelidad de Dios.
Ayer, mientras estaba en la estética con mamá, la escuchaba platicarle a la estilista de su batalla con el cáncer de seno hace 20 años atrás.

Recordaba el tiempo que vivimos como familia. Momentos de clamar al Señor con todo el corazón y creerle a Él. Yo tenía apenas 6 años, pero jamás olvidaré esas noches en que, hincados al pie de la cama de mis papás, orábamos diariamente al Dios de nuestro corazón. Y Dios escuchó; Dios respondió.

"Cuando me llame, le responderé y estaré con él en su angustia; lo libraré y lo llenaré de honores."
[Salmos 91:15]


Cada año que mi mamá se hace su chequeo médico es un recordatorio de la fidelidad de Dios, de que Su voluntad es buena, agradable y perfecta, y que cuando te deleitas en Él y le llamas, Él responde.

Esta promesa sigue vigente hoy para tu vida. Dios te oye si le llamas, y en medio de tu angustia, Su presencia y fuerza puede toma lugar.
Confía. Él no cambia.

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